“Tuve ganas de besarla y si me contuve no fue por miedo al rechazo, sino por miedo a que sus labios de muñeca, me respondieran, por miedo a que Selín fuera de verdad.

MUÑECAS
Magnus, Ariel

Este capricho tan delicioso es el que me pidió Raquel
Su muñequita tenía que tener vida propia.
Así que me puse manos a la obra y voilà! hice de Hada Madrina y le di vida.
Y ahora no para de bailar, baila y baila y baila … como ella.